El motor financiero que oxigena a millones de hogares mexicanos ha entrado en una fase de agotamiento crítico que marca el fin de una era. Tras un ciclo de expansión ininterrumpida de 11 años, el flujo de remesas hacia México desde Estados Unidos experimentó una contracción del 4.6% al cierre de 2025.
De acuerdo con los registros definitivos del Banco de México (Banxico) y el análisis de BBVA Research, el país captó 61 mil 791 millones de dólares, una cifra que no solo rompe una inercia histórica de crecimiento, sino que evidencia el impacto de una política migratoria centrada en la restricción fronteriza y la remoción interna.
Esta erosión en el ingreso de divisas cobra una dimensión más profunda al contrastarla con el techo histórico alcanzado apenas un año antes.
Según la serie estadística de Banxico, en 2024 el flujo tocó un máximo de...
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