La dimensión económica de la violencia suele aparecer cuando se disipan el humo y los bloqueos. Tras los hechos registrados en distintos puntos del país luego del operativo federal contra el capo Rubén Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho” el pasado domingo 22 de febrero -que derivó en su detención y abatimiento-, el sector empresarial de México comenzó a poner cifras preliminares a lo ocurrido: interrupciones generalizadas, miles de negocios sin operar y pérdidas millonarias concentradas en cuestión de horas.
La magnitud del episodio se entiende mejor al observar su alcance territorial. De acuerdo con el reporte del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, se registraron 252 bloqueos en 20 entidades del país, afectando simultáneamente movilidad, transporte y servicios. La paralización fue amplia, y con ella llegó también la interrupción de la actividad económica cotidiana.
Sin embargo, para los organismos empresariales lo ocurrido no fue un fenómeno aislado, sino el síntoma más... Contenido exclusivo: Suscríbete para leer el artículo completo.Registro

